26.2.15

lo contrario del amor...

Muchos, y no todos, hablan de mano dura, y pocos profundizan como es que se originan los problemas. Otros, directamente la implementan. Saltan los miedos, los odios raciales y se mete a muchos chicos en la misma bolsa. 
Se habla de seguridad cuando se trata de vigilancia, control y represión, cuando en realidad es una palabra que abarca mucho más que eso: por ejemplo, entre otras cosas, seguridad es generar las mismas oportunidades para todos. 
Que camine el COER por las calles de mi pueblo, es para mi realmente triste, significa que durante estos años no se han hecho muy bien las cosas. En vez de represión, hubiera preferido inversión.
También, muchos, recorren los barrios a charlar con la gente sólo cuando se vienen las elecciones. Y pocos, muy pocos, casi nadie, militan desinteresadamente para ayudar a encontrar soluciones, prevenir, organizar y capacitar.
Y lo más triste, e importante: los jóvenes no tienen espacios barriales donde se los escuche. 
Estamos en días donde todos juzgamos, pero nadie los convoca y nadie se pregunta en las discusiones que piensan, que sienten, que necesitan. Y en el caso de algunos chicos, nadie se pregunta que vivieron en sus vidas para llegar a la delincuencia, a la droga, el alcoholismo.
Parece ser más fácil traer la pesada, para que apenas salgan de su barrio, los tiren al suelo, los revisen a punta de escopeta por ser morocho y llevar gorrita. Cayendo así muchos inocentes en este accionar.
Sin dudas, faltan políticas estructurales que nos incluya a todos, a mediano y largo plazo. El cambio no se ve de un día para otro. Y nos guste o no, es responsabilidad de todos nosotros, empezando en la familia, trabajando con el vecino del barrio dejando las diferencias, es de los funcionarios, de las instituciones, de la policía y de la justicia. Pero no a los palos, porque ya sabemos: la violencia genera más violencia.
Nos falta resignificar la palabra Cultura, para que no sea vista simplemente como implementar talleres y solventar arte y fiestas solamente. Cultura abarca muchas cosas: Costumbres, tradiciones, identidad, trabajo, arte, expresión, diálogo, respeto a uno mismo y al otro y al medio ambiente, entre tantas cosas más.
Y aunque muchos se me caguen de risa, no me importa: lo que nos falta es más amor, y lo que nos sobra es temor. Empecemos por escucharnos, por ser solidarios con los más desafortunados...

(Gracias GE por ayudarme a comprender que lo contrario de amor no es el odio, es el temor.)